Theo Janus
Sobre mi:
¿Qué te hable sobre mí?
Es una pregunta muy complicada para mí, que encierra más dudas que certezas y que con mi edad (nací en 1964) sigue siendo sinónimo de aprendizaje y búsqueda continua.
Lo voy a intentar.
Mi nombre es Esteban, nací en Tavernes de la Valldigna (Valencia). Soy un licenciado en físicas que se atreve a hablar de lo que no es físico y no cabe en ninguna ecuación matemática.
Comencé mi carrera profesional como profesor de física, química y matemáticas en un colegio de Godella (Valencia) en 1987. Profesionalmente hablando fue mi mejor año: disfruté, aprendí y me sentía realizado. Quizás la ambición o las ansias, propio y lícito de la juventud, me separó de la docencia y me inició en el mundo de los negocios de una multinacional, un mundo que siempre me ha resultado ajeno.
Ahora, cuando el ocaso de mi carrera profesional se vislumbra en el horizonte, me he dado cuenta de que me he pasado toda la vida intentando finalizar esa etapa y que era necesario cerrarla definitivamente para volver a mi verdadera vocación: la docencia. He sido un “profesional de éxito”, pero no siento que mi vida haya sido “un éxito profesional”: nunca tenía que haber abandonado la docencia, ni dejar de escuchar mi mundo interior.
Para llegar a esa conclusión, la vida no tuvo más remedio que obligarme a cruzar un desierto.
En 2024 descendí a un valle profundo que nadie desea visitar: un territorio gris donde el alma pierde cobertura, la esperanza susurra y hasta las cosas que amas parecen quedarse a media luz. Un mundo donde desde fuera parecía que “yo seguía siendo yo”, pero por dentro caminaba entre penumbras, buscando esa luz interior que nunca había dejado de existir.
Y en esa oscuridad; en ese silencio; en esa tierra árida del desierto que encontraba delante de mí, descubrí la escritura y la música como refugio de mi alma, aunque la “razón” me invitaba a no cambiar y a seguir “la inercia” que explica Newton con tanta precisión en el Primer Principio de la Dinámica.
Por todo ello escribo desde una frontera incómoda: entre la razón y el misterio, entre la fe y la duda, entre lo que vemos y lo que intuimos.
No pretendo convencer a nadie. De hecho, desconfío de quienes creen tener todas las respuestas y estar situados en la Verdad.
Mis historias nacen de la vida real y cotidiana: una sala de espera de un hospital, una calle solitaria, una pérdida inesperada, una sonrisa, un abrazo, una tristeza compartida, una canción o una conversación cualquiera. Porque he descubierto que lo más extraordinario suele suceder y esconderse en lo cotidiano.
En ellas aparece, si él quiere, Theo Janus. Para algunos lectores será un personaje imaginario. Para otros, alguien sorprendentemente familiar. Yo solo sé que lleva años inspirando mis palabras. Nos pasamos el rato discutiendo, pues los dos somos muy cabezones, y siempre aparece en el momento de un “cambio”, de una puerta que se abre para abandonar una habitación y una sugerencia para entrar en otra. Por ello, Theo es el verdadero autor de todos estos relatos y yo un mero trasmisor de sus ideas, sus puntos de vista y sus criterios.
Si buscas certezas y respuestas absolutas, yo no soy tu persona indicada. Pero si alguna vez has sentido que la vida es mucho más profunda de lo que parece, bienvenido. Ya tienes un asiento reservado en este viaje.
¿Te atreves?